La letra X

Ante todo X representa lo desconocido. ¿Ha estudiado usted matemáticas? ¿Sí? En ese caso sabrá que a las incógnitas de las ecuaciones se las representa con esta letra. Antes de resolverlas simbolizan un misterioso número, y debido al quebradero de cabeza que supone hallar su solución, a veces también después de haber intentado despejar la incógnita, el misterio de la cifra persiste.

La letra X siempre se asocia a un misterio. Y si no que se lo digan a Röntgen, el descubridor de los rayos X, que ni corto ni perezoso al desconocer la naturaleza de estos decidió llamarlos X sin buscarse más complicaciones.

Imagínense la escena en el laboratorio del científico:

- Eh, Klaus. Acabo de descubrir unos rayos nuevos.
- Vaya, Röntgen, enhorabuena. ¿Y cómo los vas a llamar?
- Había pensado en llamarlos rayos catódicos.
- Pero hombre, esos ya están inventados.
- Bueno, pues entonces rayos X.
- Me gusta, tiene fuerza y es original.
- Sí, y además no tengo ni idea de que están hechos.

Parece claro pues, que X representa lo desconocido aunque una curiosa excepción la constituyen las películas X, que al contrario de lo que pasa con los rayos antes citados, todo el mundo conoce sus contenidos. Estos están poco relacionados en la mayoría de los casos con el mundo científico, pero sin embargo cuentan con numerosos entusiastas.

Lo que sí está relacionado con el mundo científico y de forma muy directa son los cromosomas. Y es sabido que a la pareja cromosómica que define la sexualidad de la mujer, se la denomina como pareja XX, razón por la cual la mujer es mucho más misteriosa y no llegan a ser comprendidos sus pensamientos por parte del hombre, cuya pareja cromosómica sólo tiene una X siendo llamada XY. De ahí el conocido dicho: "no hay quien entienda a las mujeres".

Sólo existe un caso en el que X represente un número conocido y se debe a los romanos. Hombres prácticos donde los haya, decidieron dejarse de ecuaciones y de mandangas, y resolvieron por decreto imperial que la X valía diez, que la V valía cinco, y al que diga que no lo echamos a los leones.

Si después de leer todo esto la letra X le resulta más simpática, coja un boleto quinielístico y rellénelo con quince esplendidas X, nada de unos ni doses, todo X. No le garantizamos que vaya a acertar los quince resultados, pero si así fuese probablemente sería usted el único acertante del pleno al quince.

Anímese a emplear esta letra cargada de simbología, y cuando alguien le pregunte cuando va a devolver ese dinero que le prestaron, encójase de hombros, y diga: "Equis".

Usamos cookies que recogen datos sobre su navegación con fines publicitarios. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más